Qué es una situación de aprendizaje
Una situación de aprendizaje es una situación o actividad, normalmente cercana al alumnado, en la que este tiene que poner en juego lo que sabe y sabe hacer para resolver un reto, elaborar un producto o responder una pregunta con sentido. Es la forma en que la LOMLOE lleva las competencias al aula: no se enseñan en abstracto, se movilizan en una situación concreta.
La normativa estatal la define así: los reales decretos de enseñanzas mínimas de Primaria (Real Decreto 157/2022) y de ESO (Real Decreto 217/2022), en su artículo 2.f, hablan de situaciones y actividades que implican el despliegue por parte del alumnado de actuaciones asociadas a competencias clave y competencias específicas, y que contribuyen a la adquisición y desarrollo de las mismas.
La ley define el concepto, no el formato. No existe un modelo estatal único de situación de aprendizaje: cada comunidad autónoma, y a menudo cada centro, tiene el suyo. Empieza siempre por el modelo que te corresponda.
Dónde encaja en el currículo LOMLOE
El artículo 2 de ambos reales decretos define los elementos del currículo, y las situaciones de aprendizaje son el lugar donde se ponen en práctica:
- Competencias clave: los desempeños imprescindibles para progresar y afrontar retos. Están en el perfil de salida y adaptan a España la Recomendación del Consejo de la Unión Europea de 2018.
- Competencias específicas: desempeños que el alumnado debe poder desplegar en actividades que requieren los saberes básicos de cada área o materia. Conectan el perfil de salida con los saberes y los criterios de evaluación.
- Criterios de evaluación: referentes que indican el nivel de desempeño esperado en un momento concreto del aprendizaje.
- Saberes básicos: conocimientos, destrezas y actitudes de cada área o materia, necesarios para adquirir las competencias específicas.
Las ocho competencias clave son (Real Decreto 217/2022, art. 11.1):
- Competencia en comunicación lingüística
- Competencia plurilingüe
- Competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería
- Competencia digital
- Competencia personal, social y de aprender a aprender
- Competencia ciudadana
- Competencia emprendedora
- Competencia en conciencia y expresión culturales
Elementos de una situación de aprendizaje
Los apartados exactos dependen del modelo de tu comunidad o de tu centro, pero casi todos recogen lo siguiente:
- Datos básicos: título, etapa, curso, área o materia, temporalización y docentes.
- Planteamiento: el contexto, el reto o la pregunta y el producto o tarea final.
- Elementos curriculares: competencias específicas, criterios de evaluación y saberes básicos que se trabajan, y las competencias clave implicadas.
- Secuencia de actividades: qué se hace en cada sesión, con qué agrupamiento y con qué recursos.
- Atención a la diversidad: medidas y apoyos, por ejemplo desde el diseño universal para el aprendizaje (DUA), que consiste en ofrecer varias formas de acceder a la información, de expresar lo aprendido y de implicarse.
- Evaluación: qué criterios se evalúan, con qué instrumentos, cuándo y quién evalúa.
Si prefieres tener estos apartados en un documento para rellenar, tienes la plantilla de situación de aprendizaje en PDF y Word.
Cómo diseñarla paso a paso
- Parte de una situación cercana. Un problema real, una pregunta o un producto que tenga sentido para el alumnado y para su entorno.
- Define el producto o el reto final. Qué van a hacer, presentar o resolver al terminar. Es lo que da dirección a la secuencia.
- Elige pocas competencias específicas y sus criterios de evaluación. Cópialos de tu currículo autonómico. Como orientación, trabajar entre dos y cuatro suele ser manejable: más es difícil de evaluar bien.
- Selecciona los saberes básicos que el alumnado necesita para abordar el reto.
- Diseña la secuencia. Una estructura habitual es activar conocimientos previos, desarrollar, aplicar y cerrar con una reflexión. Alterna agrupamientos y tipos de actividad.
- Prevé apoyos. Piensa desde el principio qué ayudas necesitará el alumnado que no llegue al mismo ritmo, en lugar de añadirlas al final.
- Decide cómo vas a evaluar cada criterio. Instrumentos, momento y quién evalúa (docente, el propio alumno, compañeros).
Ejemplo ficticio: el agua en el colegio
Este ejemplo es ilustrativo, no un modelo oficial. Los criterios y las competencias específicas concretas debes tomarlos del currículo de tu comunidad.
- Etapa y curso: 5.º de Primaria. Áreas: Matemáticas y Conocimiento del medio.
- Reto: ¿cuánta agua gasta nuestro colegio y cómo podríamos ahorrar? Producto final: un informe con gráficos y una propuesta de ahorro, presentada a la dirección.
- Competencias que se movilizan: matemática y ciencia, comunicación lingüística, ciudadana y personal, social y de aprender a aprender.
- Evaluación: el informe (rúbrica), la presentación oral (lista de cotejo) y una autoevaluación del trabajo en equipo.
| Sesión | Actividad | Agrupamiento |
|---|---|---|
| 1 | Punto de partida: ¿cuánta agua gastamos? Se plantea el reto y se recogen ideas previas. | Gran grupo |
| 2 | Medimos: cada grupo registra el consumo de agua de un espacio del colegio durante tres días. | Grupos de 4 |
| 3 | Ordenamos y representamos los datos en tablas y gráficos de barras. | Parejas |
| 4 | Buscamos causas y soluciones: qué se puede cambiar y cuánto ahorraríamos. | Grupos de 4 |
| 5 | Preparamos el informe y la presentación para la dirección. | Grupos de 4 |
| 6 | Presentamos, reflexionamos y nos autoevaluamos. | Gran grupo |
Cómo evaluarla
La clave es evaluar los criterios de evaluación que elegiste, no todo lo que ocurre en la secuencia. Para cada criterio, decide un instrumento: una rúbrica para productos, una lista de cotejo para tareas con pasos, un registro de observación para el trabajo en grupo o una autoevaluación. Con varios criterios y evidencias, la calificación se obtiene combinándolos según lo que establezca la normativa de evaluación de tu comunidad.
Para prepararlo puedes usar el generador de rúbricas de evaluación y la calculadora de nota media ponderada por criterios.
Errores frecuentes
- Confundirla con una actividad suelta. Sin reto, producto y evaluación, es solo un ejercicio.
- Marcar demasiados criterios. Si nadie puede evaluarlos todos, no se evalúa ninguno bien.
- Un producto final sin criterios claros. El alumnado debe saber desde el principio qué se espera.
- Olvidar la atención a la diversidad. Si se añade al final, rara vez llega a aplicarse.
- Usar un modelo ajeno al de tu comunidad. Un documento bien hecho que no encaja con lo que pide tu administración da trabajo doble.