Qué son las altas capacidades intelectuales
Las altas capacidades intelectuales afectan a un porcentaje reducido del alumnado y agrupan perfiles muy distintos entre sí: desde quienes destacan de forma global en varias aptitudes hasta quienes muestran un talento marcado en un área concreta. No siempre se traducen en un rendimiento académico alto y visible: el aburrimiento, la desmotivación o incluso el bajo rendimiento pueden convivir con una capacidad intelectual muy por encima de la media, lo que hace que una parte de este alumnado no se identifique nunca.
Marco normativo: identificación temprana
El artículo 76 de la Ley Orgánica de Educación (LOE), en la redacción dada por la LOMLOE, establece que corresponde a las administraciones educativas adoptar las medidas necesarias para identificar al alumnado con altas capacidades intelectuales y valorar de forma temprana sus necesidades, así como adoptar planes de actuación y programas de enriquecimiento curricular adecuados. El alumnado con altas capacidades queda así, igual que el alumnado con TDAH, dentro de las necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE).
La doble excepcionalidad
Las altas capacidades pueden coexistir con otra condición, como el TDAH o una dificultad específica de aprendizaje. Se conoce como doble excepcionalidad, y es uno de los perfiles que más fácilmente pasa desapercibido: el alto potencial puede compensar la dificultad y ocultarla, o la dificultad puede enmascarar la capacidad, de modo que el alumno no destaca ni por un lado ni por otro a ojos del profesorado.
De la detección a la evaluación psicopedagógica
El proceso sigue el mismo circuito que el resto de necesidades específicas de apoyo educativo: detección por parte de la familia o el profesorado, derivación al departamento o equipo de orientación con autorización familiar, y evaluación psicopedagógica, que en este caso corresponde siempre al profesorado especialista en orientación educativa. La evaluación suele apoyarse en pruebas de aptitud cognitiva y en instrumentos estandarizados: puedes consultar varios de los más usados en nuestro directorio de cuestionarios de evaluación.
La respuesta educativa: enriquecimiento y flexibilización
La medida más habitual es el enriquecimiento curricular: ampliar o profundizar contenidos dentro o fuera del aula ordinaria, sin necesidad de cambiar de curso. Cuando el desajuste es mayor, existe además la flexibilización de la escolarización: incorporar al alumno a un curso superior al que le correspondería por edad. Según la LOE, esta medida puede aplicarse un máximo de tres veces a lo largo de la educación básica y una vez en la etapa postobligatoria, y requiere siempre una evaluación psicopedagógica previa que acredite las altas capacidades y la participación de la familia. El procedimiento exacto (plazos, formularios, órgano que resuelve) varía según la comunidad autónoma. Puedes comprobar qué curso le correspondería a un alumno por edad, y cuántos cursos de diferencia supondría la flexibilización, con nuestra calculadora de curso escolar según la edad.
El protocolo oficial de tu comunidad autónoma
El Ministerio de Educación mantiene una tabla que recopila los protocolos por comunidad autónoma y por tema, incluidas las altas capacidades.
Ver la tabla oficial de protocolos por comunidad autónoma (Ministerio de Educación) →
También puedes usar nuestro buscador de protocolos por comunidad, o consultar directamente la web de la consejería de educación de tu comunidad.
Apoyo a las familias
La Confederación Española de Asociaciones de Altas Capacidades (CONFINES) agrupa a federaciones y asociaciones de familias de distintos puntos de España que trabajan por la atención educativa a este alumnado. Puedes consultar su directorio de asociaciones en confederacionceas.altascapacidades.es.