Qué incluye

  • Palabras para nombrar emociones
  • Registro de siete días: emoción, intensidad del 1 al 5, qué pasó y qué ayudó
  • Reflexión semanal: qué se repite y qué ayuda
  • Aviso de a quién acudir si hay mucho malestar

Cómo usarla

  1. Preséntalo en tutoría con una dinámica de educación emocional y deja claro que es personal: nadie tiene obligación de enseñarlo.
  2. Pídele que lo rellene cada día en dos minutos, al acabar la tarde, durante una semana.
  3. Si el alumno quiere, comentad juntos la reflexión de final de semana; no se recoge ni se evalúa.

Es una herramienta para poner nombre a las emociones, no un test ni una terapia. Si ves malestar intenso, tristeza prolongada o señales de riesgo, no esperes: comunícalo hoy a dirección u orientación.